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“Me quiero, pero hace falta que tenga más dinero”, “me quiero, pero si fuera más alto, delgado, joven y bonito, me sentiría realmente a gusto”, “me quiero, pero si fuera más reconocido, famoso y exitoso sería mejor mi vida”, “me quiero, pero si no cometiera casi siempre el mismo error, sería fantástico”, “me quiero, pero…”, acaso: ¿No me siento completamente digno(a) de amor? Pues si siempre encuentro un “pero”, una “excusa”, una justificación, un “debería” significa que en realidad no me estoy queriendo incondicionalmente así trate de hacérmelo creer a mí y a los demás. Eso sería una máscara, una fuerza disfrazada sin fundamento. Pero, pase lo que pase, suceda lo que suceda, esté con quien esté, obtenga los resultados que obtenga, siempre necesito amarme en mi totalidad, no de forma fragmentada. No se trata de amarme y felicitarme en mis logros y por el contrario, descuidarme y desatenderme o dejarme de consentir en mis tropiezos, por el contrario, es allí en donde más requiero ser indulgente con mi propio ser, brindarme amor y aliento para no desfallecer antes de tiempo.

Amarme sin condiciones se vuelve todo un reto maravilloso cuando entiendo mi necesidad de crecimiento personal en la vida. A veces no es sencillo y requiere de tiempo y paciencia, pero finalmente todo se consigue en el momento adecuado y cuando realmente estamos preparados. Amarme es apreciar y respetar todos los aspectos de mí, tanto a nivel físico, como mental, emocional y espiritual.

Veamos un par de ejemplos de personas que nos recuerdan este aspecto crucial para el éxito en la vida y nos inspiran a amarnos tal cual somos, pese a las autocriticas que hayamos tenido o a los sabotajes por parte de los demás:

Una historia que nos ayuda en ese proceso de “refrescar” la consciencia del amor que nos debemos ante cualquier circunstancia es la de Lizzie Velásquez. Esta persona es de Texas, EEUU, nació con dos enfermedades, una de las cuales afecta los tejidos conectivos y aumenta de manera anormal los miembros del cuerpo y la otra hace que se distribuya de forma extraña la grasa corporal. Entonces, debido a esto su físico impresiona negativamente a muchos, por lo cual es catalogada como “la mujer más fea del mundo”. Así que, un día, a sus 17 años se encontró de casualidad un vídeo en youtube titulado “la mujer más fea de mundo” y quedó pasmada al darse cuenta que allí se referían a ella. Además, se encontró con un listado de cientos de comentarios sumamente despectivos que hasta le decían que debería suicidarse por lo fea que era. Ella por su parte, afirma que lloró noches enteras y sintió su vida destruirse. Pero a pesar de todo ello, hoy en día se ama a sí misma de manera incondicional. Sus padres le enseñaron a extraer lo mejor de cada situación. Recuerda que en el colegio también se burlaban de ella, entonces sus padres le decían que debía ir a clases con la frente bien en alto, así como sonriente y amable con todos independientemente de cómo la trataron. En la actualidad dice que perdonaría a quienes se burlaron de ella, no considerando en lo absoluto que su vida sea peor a la de ellos. Amarse sin condiciones la ha llevado no solo a enfrentar con valentía la adversidad, sino a ayudar de alguna manera a los demás animándolos a que se acepten tal como son. Ahora tiene alrededor de 240.000 suscriptores en su canal de youtube. Muchas personas se sienten agradecidas con su ayuda. También, está influyendo para que los representantes del congreso de su país aprueben un proyecto de ley en contra del acoso escolar.

De este modo, encontramos la fuerza y la hermosura de un espíritu que se desborda a todo dar, sacando el mejor partido a tan “penosa” situación vista desde la perspectiva de cualquier persona del común. Ella no se identifica meramente con un cuerpo, ella sabe que su ser es mucho más grande y con amor cumple una noble causa en misión de servicio y apoyo a los demás.

La exitosa y reconocida cantante Shakira llegó a presentar problemas de autoestima. Detrás de la gran seguridad que ha mostrado en cada uno de sus conciertos, existe una joven que tuvo que afrontar serías dificultades de no amarse incondicionalmente en medio de su carrera artística. En el año 2001 empezó a recibir psicoterapia, la cual le ayudó bastante en el fortalecimiento de su autoimagen y en sus relaciones interpersonales. Hasta aproximadamente sus veinte años de edad pasaba más tiempo inquietándose por lo que le faltaba que por lo que tenía. Ella deseaba ser más alta, tener más largas las piernas, el pelo más liso, etc. También, le preocupaba mucho el peso, por lo que para obtener una figura esbelta tuvo que cuidarse mucho mediante la alimentación y el ejercicio. Tardó algunos años en aprender a querer sin condiciones su cuerpo. Luego de volver a recuperar la autoaceptación y la confianza en sí misma, empezó a proyectarse con ilusión hacia el futuro, sintiéndose preparada hacia el logro de sus anhelos.

Así que en síntesis, ella buscó ayuda profesional, se dejó ayudar, pero también, se ayudó a sí misma haciendo lo que estuviera a su alcance por sentirse a gusto, en este caso con su apariencia física… y lo logró, de hecho, ha triunfado y sigue triunfando, mientras tanto, disfruta al mismo tiempo la familia que ha construido con su esposo y sus hijos, producto de uno de sus grandes anhelos.

Amarse a sí mismo sin condiciones es un derecho natural. No ha de confundirse con aceptar la realización de conductas inadecuadas, aquellas que atropellan los derechos de los demás. Es asumir la responsabilidad de los propios actos sin recriminarse ni darse látigos de criticas ni interminables golpes de pecho. Significa reconocer mi valor y mi grandeza a pesar de los aspectos que aún estén en proceso de optimización. Significa darme permiso de ser feliz, sin pedírselo a nadie externo, a nadie afuera de mí. Amarme a mi mismo sin condiciones trata de no pedirme nada a cambio para quererme e intentar proveerme lo mejor para mi bienestar, significa por tanto, nunca exigirme determinados resultados de los cuales vaya a depender mi autocuidado y mi autoconfianza o la seguridad hacia mis capacidades.

¿Te cuesta amarte de verdad?, ¿te cuesta quererte con los ojos abiertos, con la suficiente plenitud, claridad y madurez de la incondicionalidad? Entonces, busca conectarte un poco más con el corazón que con el raciocinio. Descansa de tantas razones que busca procesar tu mente “lógica” que por supuesto, también se equivoca cuando no está alineada con el amor en todo su esplendor. ¿Qué sucede cuando a un niño le decimos: “Perdiste 3 materias, esto es lo peor…serás castigado” ó si en lugar de eso le decimos: “Ganaste 6 materias. Más de la mitad. Buen trabajo, sé que cada vez lo harás mejor y mejor”?. Cambia evidentemente la perspectiva ¿verdad? con ello cambia asimismo la emoción con que va acompañada y enseguida las acciones hacia unas mucho más positivas. De esta manera se va reforzando la autoestima de manera cíclica al repetir una y otra vez este proceso. Pero no tenemos que esperar a que alguien nos venga a estimular con este tipo de incentivos. Nosotros mismos nos podemos brindar a diario este halago con amor y así será mucho más poderoso y real.

Quien tiene la mentalidad rígida y condicionada por el medio, el ego y la mente, verá errores allí inclusive donde no los hay. El que tiene una mentalidad abierta todo lo verá bello como experiencia e integrará lo aparentemente negativo como parte del paisaje y por ello no devaluará su obra de arte.

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