Cómo Elevarte por Encima del Pensamiento | Eckhart Tolle

Pensamiento elevado

¿Te has dado cuenta de que, cuando estás muy cansado, te vuelves más tranquilo, más relajado que en tu estado habitual? 

Esto se debe a que el pensamiento se apacigua, por lo que ya no puedes recordar tu “yo problemático” tan fácilmente y, en su lugar, ves las cosas desde una perspectiva distinta. En otras palabras, te mueves en dirección al mundo de los sueños. 

Cuando bebes alcohol o consumes ciertas sustancias, también es posible que te sientas más relajado, más despreocupado y tal vez más vivo por un tiempo. Puedes empezar a cantar y bailar, algo que desde la antigüedad son expresiones de la alegría de la vida.

Debido a que estás menos agobiado por los pensamientos de tu mente, puedes vislumbrar la alegría del Ser. Tal vez esta sea la razón por la que el alcohol también es considerado un “espíritu”. Pero hay un alto precio que pagar: la inconsciencia.

En lugar de elevarte por encima del pensamiento, has caído por debajo de él. Unas copas más, y habrás retrocedido al reino vegetal. La conciencia espacial tiene poco que ver con estar “espaciado”. Con esto me refiero a que solo consigues llegar a un estado de irreflexión donde, tarde o temprano, pierdes la capacidad de entender lo que pasa a tu alrededor y las consecuencias.

Ahora, la diferencia fundamental entre ser parte del reino vegetal y estar bajo los efectos del alcohol es que, en el primer caso, te elevas por encima del pensamiento; en el segundo, caes por debajo de él. Uno es el siguiente paso en la evolución de la conciencia humana, el otro es una regresión a una etapa que dejamos atrás hace miles de millones de años.

El espacio interior no es un objeto

Por supuesto, cuando oyes hablar del espacio interior, es natural que quieras buscarlo y alcanzar dicho estado. El problema es que, si lo buscas como si fuera un objeto, lo más probable es que no puedas encontrarlo. La única forma de llegar a él es en el trasfondo de las experiencias sutiles, descubriendo la belleza oculta en cada experiencia.

Si evitas pasar toda tu vida en descontento, preocupación, ansiedad, depresión, desesperación o consumido por otros estados negativos; si eres capaz de disfrutar de cosas simples como escuchar el sonido de la lluvia o el viento; si puedes ver la belleza de las nubes moviéndose por el cielo o estar solo a veces sin sentirte solo o necesitado del estímulo mental del entretenimiento; si puedes tratar a un completo extraño con bondad sincera sin querer nada de él o ella… significa que se ha abierto un espacio, sin importar cómo, en tu corriente de pensamiento. 

Una vez que esto sucede, hay una sensación de bienestar, de paz viva, aunque sea sutil. La intensidad variará desde una cierta satisfacción en el fondo, tal vez apenas perceptible, hasta lo que los antiguos sabios de la India llamaron ananda, o la dicha del Ser. 

La dulzura del ser

Ya que hemos sido condicionados a prestar atención solo a la forma, probablemente no sepamos que lo que estamos sintiendo es la dicha del Ser, excepto indirectamente. Por ejemplo, hay un elemento común en la capacidad de ver la belleza, apreciar cosas simples, disfrutar de tu propia compañía o relacionarte con otras personas con amabilidad y amor. Este elemento común es una sensación de satisfacción, paz y vitalidad, que es el fondo invisible sin el cual estas experiencias no serían posibles.

Siempre que haya belleza, amabilidad, reconocimiento de la bondad de las cosas simples en tu vida, busca el trasfondo de esa experiencia dentro de ti mismo. Pero no lo busques como si estuvieras buscando algo. No puedes ubicarlo con los sentidos físicos y decir: “Ahora lo tengo”, ni captarlo mentalmente y definirlo de alguna manera. Es como el cielo despejado. No tiene forma. Es espacio; es la quietud, la dulzura del Ser. 

Cuando eres capaz de sentirlo directamente dentro de ti mismo, se profundiza. Así que, cuando aprecias algo simple, un sonido, una vista, un toque, cuando ves belleza, cuando sientes bondad amorosa hacia otro, esa es la amplitud interior que has estado buscando. El verdadero milagro de la vida. 

Basado en un fragmento de A New Earth, de Eckhart Tolle, páginas 229-233.

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1 comentario en “Cómo Elevarte por Encima del Pensamiento | Eckhart Tolle”

  1. Luz Graciela Orozco García

    Hola qué tal, hoy comienzo el día 1 del ejercicio del espejo.
    Estoy aprendiendo a amarme,
    Graciela estoy aprendiendo a amarte!!
    Deseo de corazón amarme, ya que no me siento merecedora de ser amada y me cuesta mucho trabajo amarme.
    Quiero hacerlo, quiero amarme, valorarme y salir de está depresión y está tristeza tan grande que me ha causado mi ruptura matrimonial.
    Les dejo mi correo electrónico, ayúdenme por favor.
    Atte: Luz Graciela Orozco García

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