El Juego DEL EGO

El Juego DEL EGO… Vamos a hablar sobre ti. Si lo que vas a escuchar no contribuye a modificar tu estado de conciencia, no tendrá significado alguno. Si estás listo para despertar entonces te servirá.

A la mayoría de ustedes les resultará imposible renunciar a lo que son, a su estado de bienestar, a su familia, a su estatus social y en definitiva al universo que han fabricado para que su ego exista. Ese universo y nada son la misma cosa: una ilusión efímera y sin sentido de la que sólo serás consciente cuando despiertes.

Podrás creer que eres feliz, un tiempo al menos, según los acontecimientos que experimentes, pero la felicidad que fabrica el ego dura lo que dura el cuerpo de la mente dormida para la cual se fabricó, mientras que aquel que no se identifica con el ego persigue lo eterno, la dicha sin final. El ego no es más que un conjunto de ideas aleatorias parciales y difusas que utilizas para definirte a ti mismo. Dicho de otro modo, aquello que crees ser. No es necesario por tanto eliminar el ego sino corregir el ego que percibes con su forma de pensar hablar y actuar, además de reconocer los procesos mentales que perpetúan el estado de adormecimiento.

A menos que conozcas la mecánica fundamental del ego no podrás reconocerlo y caerás en el error de identificarte con él una y otra vez, entonces el ego fingirá ser tú. Cuando veas y reconozcas tu consciencia será entonces cuando la conciencia resurja, el despertar.  

No es posible vencer en la lucha contra el ego como no es posible vencer en la lucha contra la oscuridad. Lo único que se necesita es la luz de la conciencia. Para el ego el presente no existe pues lo percibe con los ojos del pasado o bien lo ignora mientras hace planes para el futuro. Si le dejas, el ego te robará este momento, tu único momento. No hay más momentos donde tu existas y no podrás experimentarlo plenamente mientras sigas manteniendo en tu mente la creencia en la carencia y la limitación.

Mientras te mantengas centrado en el alcanzar, el pretender, el codiciar. Sin la creencia en el esfuerzo y el sacrificio, sin el sentimiento de carencia, el pasado y el futuro dejan de ser relevantes. El ego es el gran arquitecto del mundo, construye barricadas, establece fronteras, te define como una sola cosa impidiéndote ser cualquier otra, pero tú no eres tu nombre, no eres tu oficio, no eres tu religión ni tu partido político. Tú eres el que eres, nada más que eso. Cuando dices, soy católico, soy médico o soy comunista, estás limitando tu auténtico estado de ser. Todo eso que dice ser no son más que creencias adquiridas en tu experiencia y hacen respirar tranquilo al ego pues garantizan su supervivencia.  

Desde el mismo momento en que te defines como alguien en particular el verdadero tú desaparece. Cuando Jesús dijo: “niégate a ti mismo”, lo que quiso decir fue: “niega y por tanto deshace la ilusión del ego”. Por eso cuando le preguntaron ¿quién eres? Respondió: “yo soy el que soy”.

Una persona libre no es nada, es, solamente es y así será eternamente. Una persona dominada por el ego morirá cuando desaparezca la etiqueta con la que se identifica. Si afirmas ser director de un banco morirás un poco cuando pierdas tu cargo. Una persona que se identifica con el ego morirá un poco cuando su país desaparezca pues tiene nacionalidad y también cuando pierda su dinero pues se midió a sí mismo por los dígitos de su cuenta bancaria. El “tu” identificado con el ego cambia cuando cambia aquello con lo que se ha identificado, de modo que es mortal. El “tu” auténtico no cambia, pues como observador está más allá de la experiencia de modo que es inmortal. Lo que tú eres no puedes identificarlo ni etiquetarlo, es inmensurable y existe en un estado de paz absoluta. El ego, en cambio, es una imagen mental limitada por lo que crees ser en una lucha constante por su supervivencia. El ego es la memoria, las intenciones, la experiencia, la nación, el clan, la competición, la individualidad y todo aquello que implique separación o diferenciación. El ego divide a las personas y nos encierra en nosotros mismos. Nuestras actividades por nobles que sean nos separan y nos aíslan.

En aquellos momentos en los que el ego no está presente no hay sensación de lucha ni de esfuerzo pues no hay nadie que deba ser protegido. La realidad no necesita ser protegida. El ego, en cambio, busca reafirmarse a sí mismo precisamente porque no es real. En todo momento tenemos experiencias y reaccionamos ante ellas. Según sean nuestros recuerdos reaccionamos ante cualquier cosa que vemos o que sentimos. De este proceso de reacción surge la experiencia. Cuanto más inmersos estamos en una experiencia, tanto más se fortalece el ego.

Como resultado de la experiencia tenemos cierta fuerza de carácter, de conocimiento, de creencia, de pertenencia a algún grupo determinado y de eso hacemos gala ante otras personas porque sabemos que no son tan dotadas como nosotros o no pertenecen al grupo al que nosotros pertenecemos. Podemos ver como el ego siempre sigue actuando. Nuestras creencias, nuestros maestros, nuestras castas o niveles sociales, nuestro sistema económico son un proceso de aislamiento y de conflicto. Anhelamos comprender que es la verdad, pero luego tenemos nuestra proyección de lo que consideramos que es la verdad puesto que hemos leído mucho al respecto y hemos oído hablar a mucha gente. El deseo mismo es proyectado y experimentamos y reconocemos ese estado. Si no reconociera ese estado, no lo llamaría verdad, pero lo reconocemos y esa experiencia da vigor al ego, entonces el ego se atrinchera en esa idea y decimos: “yo entiendo, hay dios, no hay dios” o decimos que un determinado sistema político es justo y los otros no lo son.

Con el tiempo el ego siempre produce ansiedad, miedo, frustración, desesperación, desdicha, no solo en mí mismo sino en cuantos me rodean. El ego siempre quiere cambiar las cosas, nunca está satisfecho porque se alimenta del conflicto y de la lucha. No queremos ser parcialmente inteligentes sino totalmente inteligentes. Las personas son inteligentes de diferentes maneras, pero no lo somos completamente. Ser completamente inteligente significa ser sin ego. Aun así, cuando decimos que queremos disolver el ego, en el momento en que decimos: “quiero disolver esto”, existe aún la experiencia del ego pues hay deseo y así el ego se fortalece.

También podemos observar que la acción creadora no es en absoluto la experiencia del ego. Solo hay creación cuando el ego no está presente porque la creación no es intelectual, no es auto proyectada y aquí reside el problema, cualquier actividad de la mente, positiva o negativa, es una experiencia que en realidad fortalece al ego. Sólo la mente deja de fortalecer al ego cuando existe un completo silencio. Siendo así las cosas ¿Cómo podemos dar solución al tremendo problema del ego? Cuando vemos todo el proceso del ego, sus astutas invenciones, su inteligencia, cómo se encubre mediante la identificación, mediante la virtud, mediante la creencia, mediante el conocimiento, cuando vemos que nos estamos moviendo en círculos en una jaula que él mismo ha fabricado, cuando nos damos cuenta con pleno conocimiento de ello encontramos una paz extraordinaria que no se generó por la fuerza ni mediante recompensa alguna. Cuando reconocemos que toda actividad de la mente es tan sólo una forma de fortalecimiento del ego, cuando estamos realmente en ese estado, entonces veremos que la mente que está totalmente en calma no tiene el poder de crear.

Cualquier cosa creada por la mente, lo es dentro de un círculo, dentro del ámbito del ego. Cuando la mente no crea entonces existe la creación, lo cual no es un proceso reconocible. La realidad, la verdad no se puede reconocer. Para que la verdad surja, la creencia, el deseo, la exclusividad, la preocupación por demostrar, por ser más y mejor, todo eso debe desaparecer. La persona virtuosa que persigue la virtud jamás podrá encontrar la verdad, podrá ser una persona decente, pero esto es algo totalmente distinto del hombre que vive la verdad, del hombre que comprende. En el hombre que vive la verdad, la verdad se ha manifestado. Un hombre virtuoso es un hombre justo y un hombre justo jamás podrá comprender que es la verdad porque para él la virtud es el encubrimiento del ego.

Esa es su verdad, el fortalecimiento del ego. Cuando este hombre dice: “no debo ser codicioso”, el estado de no codicia que experimenta fortalece el ego, por eso es de gran utilidad ser pobre, no solo en las cosas materiales del mundo sino también en creencias y en conocimientos. Un hombre rico en bienes materiales o un hombre rico en conocimientos y en creencias jamás conocerá otra cosa que la oscuridad y será el centro de toda discordia y sufrimiento.

El amor no es el amor del ego. El ego no puede reconocer al amor. Decimos: “yo amo” pero al decirlo y al experimentarlo el verdadero amor desaparece. Tú amas a esa persona y quieres que sea feliz, pero buscas su aprobación y formar parte de su felicidad o el ego se resentirá. Eso es amar con condiciones, por lo tanto, no es amor. Allí donde haya un deseo que satisfacer, una necesidad que cubrir, allí estará el amor del ego hasta que uno de los dos cesen, entonces desaparecerá.

El amor es uno. No es posible amar a alguien de una manera y a otra persona de otra. Por difícil que sea aceptar esto, en el amor verdadero no hay grados, clases o niveles, solo unidad. El sol ama verdaderamente pues sus rayos iluminan todo a su paso sin ser consciente de quién está recibiendo su luz. El que ama como el sol, ama verdaderamente pues no emite juicio alguno ni impone condiciones, solamente ama. He aquí una gran verdad, cuando conocemos el amor no hay ego, cuando hay amor no hay dos.

¿Quieres saber quién eres? Quién eras antes de ser quien dices ser vive en ti independientemente de lo que veas o escuches, independientemente de lo que decidas ser, vive en ti más allá de lo que experimentes, de tu nombre y de tus raíces, de tu país o de tu raza, de tu trabajo y de tu familia, más allá de tu moralidad y de tus creencias, ese es el “tú” autentico, aquello que seguirás siendo cuando mueras pues eres un ser eterno y grandioso con un solo problema en la vida, has olvidado tu auténtica realidad.

La verdadera felicidad no se encuentra en el mundo de la percepción sino en el del espíritu, pues espíritu es y nada más lo que tú eres. Recuerda esto, recuérdalo, el camino del ego te llevará a una lucha sin final donde no puedes ganar, no puedes, y donde nunca encontrarás la paz. Cuando te hayas cansado de intentar, de perseverar, de cambiar tus planes una y otra vez en busca de la ansiada felicidad, sólo entonces dejarás de esforzarte y empezarás a ser consciente de la trampa en la que has estado viviendo. Es el acto de olvidarse de uno mismo, de entregar las armas, lo que te traerá la paz ¿y qué ocurrirá entonces?

Ocurrirá que serás libre pues habrás olvidado lo que es el miedo. Aquellos a los que consideras enemigos despejarán tu camino y tú el de ellos, pues entenderás que ellos no son nada sin ti y tú no eres nada sin ellos. Dejarás de luchar al no haber ya nada que quieras cambiar ni en ti ni en los demás. Entenderás que el amor es la fuente de todo ser, lo único que siempre ha existido, lo único que existe y lo único que siempre existirá. Vivirás el momento presente ahora que sabes que es ahí donde se esconde lo eterno. Entenderás que no has renunciado a nada, sino que te has liberado de todo. Sabrás que eres mucho más que un cuerpo y tu conciencia se expandirá hasta todo lo que existe. Al ponerte en pie, el ego cederá su trono al ser que eres y que habías olvidado, entonces tal como buda dijo tú también dirás: “estoy despierto”.

(Leído 1.220 veces - 3 hoy)

P.D. ¿Tienes una sensación constante de ser menos valioso que otros?, ¿no te sientes a gusto contigo mismo?, entonces, sinceramente, te recomiendo escuchar mi curso 15 claves para una autoestima indestructible, en el cual encontrarás una guía para descubrir la felicidad donde siempre estuvo, en tí mismo. Haz clic aquí  para ver el vídeo de mi testimonio y conocer las 15 claves. Te contaré cómo sané mi autoestima, y cómo tú también puedes hacerlo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

2 comentarios en “El Juego DEL EGO”

  1. Que hermoso cuando percibes a los demás (a pesar del adormecimiento en el que muchos viven por causa del Ego) y te percibes a ti mismo, a , a través del amor de Dios ( YHWH= Jehová) manifestado en ti, la obra de sus manos, y Eres lo que Él dice que Eres : El lo ha hecho todo hermoso. Hasta ha puesto la eternidad en el corazón de ellos ( humanidad) ….. Eclesiastes 3:11. Además los bendijo y les dijo ” Tengan muchos hijos..” ……. Génesis 1:28.
    Que agradecidos, as podemos estar con Nuestro Amado Padre Celestial por darnos la paz qué representa saber tan Maravillosas verdades… Juan 17:17. Y lo qué es más, tambien nos da saber cómo se vivirá a plenitud y con propósito lcon la eternidad en mira, qué implantó en nuestro corazón?! Qué felicidad saberlo. Gracias🌈🙏✨😃 Elías por “Ser” a través del tiempo……….. Bendiciones eternas! Jw. Org. Tema cursor : La eternidad es mi meta en el servicio a Jehová.

  2. Que hermoso cuando percibes a los demás (a pesar del adormecimiento en el que muchos viven por causa del Ego) y te percibes a ti mismo, a , a través del amor de Dios ( YHWH= Jehová) manifestado en ti, la obra de sus manos, y Eres lo que Él dice que Eres : El lo ha hecho todo hermoso. Hasta ha puesto la eternidad en el corazón de ellos ( humanidad) ….. Eclesiastes 3:11. Además los bendijo y les dijo ” Tengan muchos hijos..” ……. Génesis 1:28.
    Que agradecidos, as podemos estar con Nuestro Amado Padre Celestial por darnos la paz qué representa saber tan Maravillosas verdades… Juan 17:17. Y lo qué es más, tambien nos da saber cómo se vivirá a plenitud y con propósito con la eternidad en mira, qué implantó en nuestro corazón?! Qué felicidad saberlo. Gracias🌈🙏✨😃 Elías por “Ser” a través del tiempo……….. Bendiciones eternas! Jw. Org. Tema cursor : La eternidad es mi meta en el servicio a Jehová.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.