Los Cambios son Buenos -Por Nick Vujicic-

Los Cambios son Buenos. A veces cuando sufrimos transiciones, no reconocemos el efecto que tienen en nosotros. Sin importar cuán sencilla sea la transición, el estrés, la duda, incluso la depresión, son algunos de los resultados que pueden surgir cuando nos sacan de nuestra zona de comodidad.

Tal vez tengas un alto sentido del propósito, grandes esperanzas, fe, una fuerte noción de lo que vales, una actitud positiva, el valor para enfrentar tus miedos y la habilidad de levantarte después de los fracasos.

Pero si te desmoronas cuando llegan los inevitables cambios que la vida siempre trae consigo, nunca podrás seguir adelante. A menudo nos resistimos al cambio, pero, en serio, ¿quién querría una vida sin movimiento? Algunas de nuestras mayores experiencias, el crecimiento y las recompensas nos llegan como resultado de un cambio de lugar, de empleo, de materia de estudios o de pareja.

Los Cambios son Buenos

Nuestras vidas son una progresión de la infancia a la adolescencia, a la adultez y a nuestros años de vejez. Sería imposible no cambiar, y también extremadamente aburrido. A veces tenemos que ser pacientes porque no podemos controlar o influir en el cambio y porque los cambios que deseamos no suceden cuando lo esperamos. Hay dos tipos de cambios que, por lo general, logran hacernos perder el balance en la vida. El primero nos ocurre a nosotros, el segundo, pasa en nuestro interior. El primero no lo podemos controlar, pero el segundo, podríamos y deberíamos controlarlo.

Cuando los padres de Nick Vujicic decidieron que se mudarían a Estados Unidos, Nick no pudo dar su opinión al respecto. Sucedió lo mismo cuando el nació sin brazos ni piernas: ambos fueron acontecimientos que estaban más allá de su poder. Sin embargo, así como pasó con su discapacidad, lo que sí tenía era el poder de determinar cómo enfrentaría la mudanza a Estados Unidos. Por consiguiente, el decidió aceptarlo y dedicarse a sacar lo mejor de la experiencia.

Tu también posees esta habilidad de lidiar con los cambios inesperados en la vida.

Cuando algunos cambios que no esperabas afectan tu situación, es común que te ciegues a las posibilidades. Cuando fallece alguien amado, cuando se pierde un buen empleo, cuando te enfermas o sucede un accidente, a veces no logras reconocer que se acerca un suceso que cambiará tu vida dramáticamente.

El primer paso que hay que tomar para dominar las situaciones no deseadas es permanecer alerta y reconocer que estás a punto de entrar a una nueva fase de tu vida. El solo hecho de estar consciente de la situación, te ayuda a disminuir el estrés. Piensa cosas como: “Bien, todo esto es nuevo, va a ser un poco raro pero debo mantenerme en calma, No debo entrar en pánico, debo ser paciente Yo sé que no hay mal que por bien no venga”.

Cuando Nick y su familia se mudaron a Estados Unidos, Nick tenía mucho tiempo para pensar en la forma que cambiarían sus vidas. Sn embargo, en algunos momentos llegó a sentirse abrumado y desorientado. A veces le daban ganas de gritar: “¡Quiero regresar a casa y vivir mi vida real!” Tu también vas a pasar por momentos así. Cuando mires el pasado del cambio que hiciste seguro que encuentras hasta cierto humor en los hechos, así como le sucedió a Nick, especialmente porque ahora Nick adora California.

Debes entender que el enfado y la frustración son emociones naturales que aparecen cuando atraviesas por una transición importante. Sé un poco indulgente y date tiempo para adaptarte. De vez en cuando también resulta muy útil prepararse para cambios inesperados. Recuerda que Los Cambios son Buenos.

Un abrazo,

Elías Berntsson

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