Luchar o Fluir con la Vida ¿Cuál es el Camino?

Fluir

Fluir o esforzarse… ¿Tienes un sueño que te llena de ilusión, pero no estás seguro de cómo hacerlo realidad?

Mucho se habla de luchar por lo que queremos, andar la milla extra y nunca rendirnos, pero también se habla mucho de ser como el río que fluye y disfrutar cada segundo de nuestro paso por la Tierra.

Entonces, ¿qué actitud debemos tomar cuando parece que la vida nos pone obstáculos para cumplir nuestros sueños? ¿Significa que debemos esforzarnos más o dejar que el río continúe su curso y no obcecarnos por esa meta?

Tus pensamientos y emociones también construyen tu realidad

Si naciste en un país occidental, seguro has escuchado frases como: “No hay recompensa sin sacrificio” o “Si quieres algo, sal y lucha por ello”. 

Esto se debe a que nuestra cultura nos enseña que las acciones físicas son la única forma de manifestar nuestros sueños y aspiraciones en el plano material. A medida que te esfuerzas y trabajas más duro, también esperas ganar más dinero e incluso ser más feliz. Y viceversa: si alguien no se esfuerza demasiado, pero tiene muchas aspiraciones, en seguida recibe la crítica de los demás por ser una persona “abusiva” o “perezosa”.

Aunque esto pueda tener sentido para ti, debes saber que las cosas no funcionan así en el plano espiritual y energético. Los grandes maestros y líderes espirituales lo saben, y por eso tienen la capacidad para manifestar rápidamente con un esfuerzo físico mínimo.

En el plano energético, tus pensamientos y emociones construyen tu realidad, y son tan importantes como tus acciones. Esta es la razón por la que se nos habla de mantener nuestra vibración alta pensando de forma positiva, alimentándonos correctamente y rodeándonos de buenas personas. Todo esto influye en cómo te sientes y piensas, por lo que también es una forma de ayudarte a cumplir metas o sueños.

Desde luego, también puedes lograr todo lo que sueñas en la vida trabajando duro y siendo constante. Pero esto, en la gran mayoría de los casos, desgasta, y el día a día ya no se disfrutara de forma autentica. No siempre será más rápido o efectivo el esfuerzo físico que, simplemente, dejarte fluir. De hecho, puede pasar que entre más te esfuerzas por lograr algo, más se aleje esa meta de ti. Este es el principio común para una vida llena de sufrimiento.

El río siempre fluye en una dirección

Ahora, fluir no significa que vivamos sin propósito o que dejemos todo en manos del azar.

Piensa en cómo fluye un río a través de su cauce, deslizándose con naturalidad y belleza entre las rocas y los abismos. El río, aunque encuentra obstáculos, sigue un viaje en descenso y en la misma dirección. No se desvía ni busca atajos, pues no los necesita… Su camino es tan claro que avanza sin prisas y no se desanima cuando un objeto se interpone en su paso. Simplemente, avanza sobre él o debajo de él, pero avanza.

En su libro “Ser como el río que fluye”, Paulo Coelho nos dice:

Al recorrer el camino que va desde nuestro manantial (o nacimiento) a nuestro destino (muerte), los paisajes son siempre nuevos. Debemos encarar todas estas novedades con alegría, y no con miedo, porque de nada sirve temer lo que no se puede evitar. Un río no deja nunca de correr.

El camino del río es siempre hacia adelante. Por eso, cuando las señales de Dios, El Creador o El Universo te hablan de “fluir con las circunstancias”, no hace falta que te esfuerces demasiado por entender o hacer algo al respecto, ya que no se trata de lo que puedes cambiar, sino más bien de no cambiar nada.

El ejercicio de fluir es tan simple y mágico como viajar desde el manantial de tu nacimiento hasta el mar, y asombrarte al llegar ahí por todo lo que habrás conocido en la travesía.

El resultado de luchar siempre es la Nada

Si tienes un sueño y crees que tu felicidad depende de ello, eres libre de usar los medios oportunos para cumplirlo, pero… ¿Te has preguntado qué pasará después? ¿O si Dios tenía un sueño mucho mejor para ti esperando?

El Ego nos convence de que acumular logros y tener ambición es la única forma de conseguir metas importantes, y que la felicidad vendrá después de “tener”. Sin embargo, muchas personas logran cumplir sus sueños solo para darse cuenta de que la verdadera plenitud está en “ser”, aunque esto signifique cambiar de sueño inesperadamente.

Solo experimentando por ti mismo el engaño del Ego entenderás que el resultado de luchar siempre es la Nada, y que la vida es mucho más que esforzarte por escalar montañas de sueños vacíos.

La vida es el camino, el cauce del río y todo lo que pasa en él.

¿Cómo sé que estoy fluyendo y no luchando?

No hay manera de confundir el acto de luchar con el arte de fluir. Cada célula de tu cuerpo sentirá la diferencia, ya que, mientras luchar implica resistirse a los eventos e intentar cambiar todo a tu alrededor, fluir es tan fácil como deslizarse colina abajo.

Cuando fluyes, dejas de ir en contra de la vida y comienzas a valorar los pequeños detalles. Entonces, todo lo que te pasa adquiere un origen divino y nada, sin importar lo grave que parezca, es un accidente.

Una forma simple de saber si estás fluyendo o luchando es observar tus emociones, que son el lenguaje más puro y antiguo que existe, y una maravillosa forma de comunicarte con Dios (la vida, el universo, la energía vital). Pregúntate, por ejemplo, cómo te hace sentir un viaje, un cambio de empleo o una decisión en tu vida. ¿Hay angustia, temor, ira, preocupación? Si lo que sientes son emociones negativas, es posible que estés luchando por cambiar algo. No aceptas el cauce natural del río y esto te causa sufrimiento, alejándote de la dicha de disfrutar el viaje.

En cambio, si lo que sientes son emociones positivas como alegría, sosiego, paz o entusiasmo, puede ser una señal de que tu cauce va en esa dirección, y una invitación del Universo para fluir naturalmente entre las colinas y los valles.

Inspirado en este vídeo: https://youtu.be/kjIHQZxm-9s
Escrito por Rita Arosemena

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15 comentarios en “Luchar o Fluir con la Vida ¿Cuál es el Camino?”

    1. Fluir es tratar de aceptar tus circunstancias, disfrutar, que nadie te esta poniendo el signo de guerra sino de, paz contigo mismo y amor por tu vida.

  1. Pero es que es contradictorio por qué cuando uno quiere dejar su zona de confort lo primero que experimenta es temor duda angustia

    1. Jaja eso pienso a veces. Pero se suppne que al dejar la zona de confort y empezar a enfrentar las dificultades nuevas una debe mantener la fe….y darle la bienvenida a todo lo que venga, hasta agradecerlo como la oportinidad de superarlas y fortalecerse. Hasta llegar a la meta. Da miedo!!! Dicen que hay que saltar al vacio.

      1. Elías Berntsson

        Efectivamente. Salir de la zona de confort da miedo, pero es algo que se hace para nuevos aprendizaje; solo debemos confiar en Dios. Saludos

  2. Si Dios tiene un sueño mucho mejor para ti?! Una invitación para fluir naturalmente.
    La Vida es el camino, el cause del rio y todo lo qué pasa en el.
    No hay manera de confundir el acto.
    Entonces todo lo qué pasa adquiere un origen divino y nada sin importar lo qué parezca es un accidente.
    Si no Dios dando-te la pauta de ese sueño qué tiene para ti.
    Entonces la relación Dios ( Jehová ) – Ser humano (Salmo 83:18) , cobra vida y da sentido al ser humano qué se deja guiar.
    Permitimos qué nos guie el espíritu de Dios?! Bendiciones infinitas al lector (a)….Mateo5:3,Dt 30:9-14, Rom 10:11-14, Salmo 143:10…. Gracias Elías!!!!
    Jw.org/ inicio/ publicaciones/ Atalaya/ 15/ Abril/ 2011, parrafo 1,2.

    1. Dar el salto…un salto de fé…nos asusta la incertidumbre, pero es parte de la vida y además quedarte dónde no estás a gusto termina desgastandote mucho

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