No Puedes Evolucionar si no Sabes Quién Eres

Quién eres

¿Sabes quién eres?

Cuando observas que “quien piensas que eres” proviene casi en su totalidad del exterior, comienzas a ser consciente de que quizás no eres quien crees ser.

La pregunta que aún los científicos más destacados no pueden responder es ¿Quién soy yo? O mejor dicho: ¿Qué es “yo”? Pues es mucho más sencillo comprender las leyes matemáticas o las teorías físicas más complejas, e incluso entender cabalmente los conceptos abstractos de la ciencia, que comprender el misterio de quiénes somos en realidad.

¿Es importante saberlo? Sin duda lo es. Si quieres ser una mejor persona y, sobre todo, amarte incondicionalmente, necesitas observar dentro de ti y aceptar eso que descubres.

Este es un proceso sumamente inevitable para evolucionar, pues es la única forma en que puedes construir una identidad propia, sintiéndote unificado por dentro y completo, pero siendo consciente de que eres Uno y, a la vez, no estás separado ni eres opuesto a todo lo demás que existe.

¿Eres consciente?

El reconocimiento de no saber quién eres es el primer paso en tu evolución hacia un mejor tú. Reconocerlo es saber y tomar consciencia de que ese tú que crees ser, el Ego, no es tu esencia sino una identidad falsa.

Mientras lees esto, ¿eres consciente de algo más además de lo que lees? ¿Eres consciente de tus reacciones, de tu presencia? Muchas personas no están presentes, sino que todos sus gestos, sus pensamientos y acciones provienen de otras personas. 

Probablemente, eso que llamamos “yo” es un conjunto de experiencias pasadas y condicionamientos que hemos heredado de las personas que vivieron junto a nosotros desde que nacimos.

Cuando notas que quién eres proviene casi en su totalidad del exterior, es que comienzas a despertar. Este es un proceso natural que destruye la ilusión del yo que habías construido. Por eso, puede que sea doloroso, especialmente si te aferras a lo que crees que es tu “identidad” y no te permites liberarte de esos condicionamientos para ser completamente libre.

No obstante, tú tienes la opción de elegir emprender este camino de una forma diferente. “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”, decía Buda.

Deja ir el juicio, las opiniones, las expectativas. La búsqueda de uno mismo es un proceso que (si tú decides que así sea) te brinda el goce de la exploración y el descubrimiento, uno de los grandes tesoros de la vida.

Ejercicio 1: Observa al observador

Cada vez que te encuentras concentrado en algo, como ahora mismo leyendo estas palabras, quizás no seas consciente de ti mismo. Ni siquiera te planteas quién eres, actúas automáticamente, con tu guion “predeterminado”. Pero puedes cambiar esa modalidad por defecto, cambiando a la experiencia del “ser”.

Haz la prueba en este momento, allí sentado donde estés, comenzando a ser consciente de tu cuerpo sentado, de tus pensamientos, de las sensaciones y emociones que surgen. 

Estás aquí y ahora, y te das cuenta de que no estás en el presente siempre.

De la misma forma, si dejas de prestar atención a la lectura y miras hacia otro lado, puedes pensar en cualquier cosa que te llame la atención. 

Quizás tu mirada vaya hacia la rama de árbol que ves en la ventana y te concentres en cómo el viento mueve las hojas, o mires cómo la luz de la ventana ilumina la pared.

En ese momento, eres consciente de lo que pasa en ese mismo instante, lo vives y tu presencia está allí: estás viviendo la experiencia y es como si te miraras desde afuera de la habitación, observándote.

Ahora, mientras vuelves a prestar atención a la lectura, ya no eres consciente del movimiento de las hojas, sino que las recuerdas. El “ser” ha dado paso a la memoria y ya no lo vives, pero ha dejado una huella en tu vida, una experiencia que ya forma parte de quién eres.

Practica este ejercicio de observarte como observador para reconocer quién es esa persona que observa. Lo puedes hacer en cualquier momento, con una técnica de meditación o simplemente deteniéndote a observar, sin juicio, lo que sucede.

Si lo haces regularmente, poco a poco las máscaras del Ego irán cayendo y comenzarás a evolucionar, pues ya no estarás obligado a las exigencias de quien dices ser (o de quien te dicen que eres) y no tendrás que cumplir las expectativas de ese “Yo”. Pero además, aumentará tu compasión, te comprenderás y te liberarás de la carga de tus propios juicios.

¿Eres el dueño de tus reacciones?

Ante todo lo que sucede, reaccionas. Siempre reaccionas, aunque creas que no has reaccionado. Si no reaccionas es porque has decidido que no haya acción externa que evidencie tu reacción.

Si frecuentemente piensas que eres tratado de forma injusta y reaccionas de acuerdo a la frustración que te provoca esa suposición, puedes considerar que golpear a alguien es una defensa, pero es una reacción condicionada que te ha sido impuesta, que no es tuya, que afecta toda tu vida.

La forma en la que reaccionas es uno de los grandes modeladores de tu propia realidad. Por eso, obsérvate reaccionando, pues no puedes cambiar aquello sobre lo cual no tienes consciencia.

Obsérvate reaccionando, pues no puedes cambiar aquello sobre lo cual no tienes consciencia

Ejercicio 2: Observa tus Reacciones

La conciencia de las reacciones comienza prestándoles la debida atención. A partir de allí, podrás establecer nuevas intenciones.

  1. Reconoce las emociones a medida que surgen. Etiqueta la emoción que notes. Por ejemplo, “enojo”.
  2. Evita hacer lo que normalmente haces cuando sientes esa emoción, como gritar. Haz una pausa, respira un poco, relájate y deja que las cosas sean sin resistirte.
  3. Trabaja cada día, observando tus emociones y cómo reaccionas a ellas. Mientras no reaccionas, observa de dónde provienen esas respuestas negativas que te niegas a seguir utilizando.

Deja que las cosas sean sin resistirte

A medida que vayas observando y comprendiendo por qué haces lo que haces, comenzarás a ser consciente de tu presencia aquí y ahora, dejando atrás la ilusión de ese Yo falso que habías construido.

¿Quién eres?

“Ser” es un estado de conciencia pura. Un estado al que puedes acceder cuando estás lo suficientemente conectado al presente, meditas y te observas, sin juicios.

“Ser” es reconocer tu personalidad como Ego, para disolver sus reacciones y vivir de acuerdo a tus propios preceptos, en una completa Paz Interior.

Este es un proceso de despertar donde las inquietudes se desvanecen y las preocupaciones triviales y narcisistas también desaparecen, dando lugar a otro tipo de intenciones o aspiraciones en la vida, más trascendentales o altruistas.

Se trata de seguir tu propio Camino, tu Intención, tu Propósito. Esta es la senda que te lleva a la realización completa de tu ser, sabiendo quién eres en realidad y siendo realmente quien deseas ser.

Fuente: Anthony de Mello

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8 comentarios en “No Puedes Evolucionar si no Sabes Quién Eres”

  1. He logrado ir descubriendo quién soy y hoy vivo solo por hoy relacionado me conmigo misma, sabiendo que solo yo y solo yo, soy dueña de mi vida y emociones no me ha sido fácil pero desde que desperté ya no puedo volver a dormirme y olvidar que “yo soy la que soy”

  2. Andrea Bermúdez Moreno

    Me encanta oir tus audios.. Aprendo mucho..estoy en paz y cerca de Dios que me bendice todos los días. Soy lo que dice que soy. Tengo lo que dice que te tengo…. Gracias

  3. En nuestra búsqueda incesante a nuestras respuestas, muchas veces sin saber como encontrarlas, entramos en una sensación permanente de angustia y de sosobra, lo que nos encapsula siempre a vivir de modo ausente y anclado al pasado o temeroso del futuro; es por ello necesario hacernos conscientes de quienes somos y con que herramienta contamos para hacernos dueños de nuestra propia vida.

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