Para Lograr lo que Deseas, no Tienes que Hacer Nada

Para lograr lo que deseas

El nombre de este artículo puede parecerte extraño, pero encierra una verdad de la que hablaremos hoy: para lograr lo que deseas, no tienes que hacer nada. 

Todas las historias que tu mente crea son eso: historias. 

Imagina que estás sentado tranquilamente en medio de un río, sobre una roca. La corriente pasa frente y detrás de ti, bañando la piedra, sin mojarte. Tú ves pasar el agua, te extasías con las pequeñas olas, sus reflejos… Pero cada ondulación desaparece en un instante y para siempre.

Así son tus pensamientos: fugaces, inasibles, irreales. No puedes aferrarte a ellos, no puedes creer en ellos, no puedes identificarte con ellos.

Tú eres el observador y también el creador de tu propia realidad.

Pero también eres la corriente del río que baña la roca y continúa su camino, sin detenerse en ella. Eres, además, el río, y eres la misma roca.

Instaura la paz

Si sientes miedo, es que lo que percibes es un error. Lo interpretas de una forma personal y equivocada.

El miedo es la raíz de todos los obstáculos, pero además es doloroso. Te impele a huir cuando no puedes hacerlo ni tienes adónde ir, te fuerza a escapar cuando debes quedarte y observar, y además hace que te resistas a disfrutar de tu propia experiencia de vivir. 

El miedo induce a tu mente errante a tejer historia tras historia para evitar el dolor, y así vives creyendo que tu pensamiento es libre, cuando la verdad es que sus consecuencias, las decisiones que tomas día a día y que modelan tu realidad, son creadas por el miedo.

Cuando te inventas excusas para no hacer nada y te las crees, cuando haces lo que es más cómodo sin importar nada más, cuando no te concedes explorar, cuando te niegas a conocer y a descubrir… En todos estos casos, seguramente has seguido el curso de tus historias de miedo, para no tener que enfrentar el dolor de la pérdida, el dolor a lo desconocido. 

Si no reconoces esas interpretaciones que tu mente hace, tu vida siempre será guiada por el miedo. Por eso, cuando sientas miedo no intentes escapar de él; al contrario, detente, mantente presente y obsérvalo. 

Debes convertirte en un observador. Cultiva el hábito de detenerte, en cualquier momento, y reconocer lo que sientes.

La práctica de detenerte, respirar y observar los pensamientos y emociones que surgen, sea cuales sean, te ayuda a reconocer la falsedad de esas historias que tu mente crea.

La práctica de detenerte te ayuda a reconocer la falsedad de esas historias

Así es como, conscientemente, puedes descubrir cómo –inconscientemente– tu mente inventa el miedo. Y cuando lo puedes percibir, interpretar y comprender, el miedo desaparece.

Eso es todo: observas sin juzgar, reconoces e instauras la paz, sin hacer nada.

Deja ir el dolor

Cuando los seres humanos sentimos dolor, todo lo que queremos es deshacernos de él. Y es perfectamente lógico, ¿pues quién querría experimentar dolor? 

Pero el dolor es también una enseñanza y puede ser muy útil. Cuando algo te duele, de inmediato tu atención se enfoca en el dolor; tu mente se conecta con tu cuerpo. Nada puede hacer que dejes de pensar en ese dolor que sientes… Hasta que sientes otro dolor peor. En ese momento, el dolor más fuerte anula el dolor menor. El más intenso pasa a ser tu centro de atención, tu realidad, y el dolor que te parecía tan grave desaparece.

De la misma forma, tu mente puede dejar de observar el dolor si lo decides. Puede soltar el apego

Este puede ser un proceso muy delicado. En ocasiones, dejar ir el dolor ya es doloroso, pues por un lado reconoces el sufrimiento que te genera el apego y, por el otro, todavía no estás firmemente decidido a soltarlo. 

En otras palabras, cuando el ego es amenazado, hace todo lo posible por evitar su muerte. 

Durante este periodo, solo necesitas mantenerte firme y confiar en quien sea que hayas elegido como Guía Espiritual para tu aventura en la tierra (llámale Luz Interior, Divinidad, Mente Recta, Esencia, Espíritu Santo, Cristo, Dios, Amor).

Por eso, Un Curso de Milagros dice: 

“Trataremos ahora nuevamente de llegar a la luz en ti, que es donde realmente se encuentra tu salvación… Recuerda que tienes que atravesar las nubes antes de poder llegar a la luz”. 

La Biblia describe este proceso de atravesar el miedo de la siguiente manera: 

“Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” [Mateo 7:14] 

Cuando atraviesas la experiencia del desapego, sigues viviendo en el mundo, disfrutando de todas las cosas hermosas de la vida. No pierdes nada, pues nada tenías antes, salvo las cadenas que te ataban al sufrimiento.

Si no hay apego, no hay sufrimiento. La mente descansa en un espacio de comprensión, de amor, de cordura. Es como ir al cine y disfrutar plenamente de la película, experimentando todo tipo de sensaciones, sabiendo que es una película, y cuando se acaba, lo que queda es el disfrute de haberla visto. 

No hay apego, ni deseo de que continúe, ya que fue solamente una experiencia. 

No existen los obstáculos

Piensa en lo que deseas. Cuando quieres alcanzar una meta, tienes que ir en dirección a ella, puesto que ir en la dirección contraria te alejará de lo que quieres. 

Esto es muy simple de comprender y, sin embargo, ¿por qué experimentas tanta dificultad al acceder a lo que quieres? 

La respuesta es: por las emociones que sientes y las sensaciones que se generan en el proceso. Pero después de observar y reconocer ese apego que sentías, te das cuenta de que no existen los obstáculos, y que ya te has involucrado en una forma bella y natural de vida. 

No hay por qué estar en contra, u oponer resistencia. 

La vida no requiere esfuerzo, como te enseñaron desde pequeño, sino todo lo opuesto. 

Una vez más: para lograr lo que deseas, no tienes que hacer nada. 

Para lograr lo que deseas, no tienes que hacer nada

El esfuerzo lo necesitas para sostener tus creencias, que son siempre ilusiones y nunca darán testimonio del amor que puso Dios en crearte. Te identificas con tu dolor y no sabes bien quién eres sin él, ¿no es así? Pero hasta que no adquieras verdadera consciencia del precio que pagas por ello, seguirás invirtiendo una energía tremenda en convencerte de que el mundo es como crees que es, pese a todo.

Reconoce que lo que tu mente crea son interpretaciones. Luego, suelta cada una de esas historias, ábrete completamente al instante presente y confía en el proceso. 

La palabra es “facilidad”. No tienes que hacer nada, no tienes que saber hacer nada, no tienes que obtener nada a cambio, solamente estar aquí en este mismo instante.

Así nos invita a hacerlo Un Curso de Milagros: 

“No conozco el significado de nada, incluido esto. No sé, por lo tanto, cómo responder a ello. No me valdré de lo que he aprendido en el pasado para que me sirva de guía ahora”. 

Ejercicio

Hagamos un ejercicio práctico para llevar esto a la práctica ¿te parece?:

Siéntate en silencio, con la espalda recta. Respira y observa tu respiración mientras inhalas y exhalas. Cada vez que reconozcas que tu mente se ha detenido en torno a un pensamiento o una imagen, vuelve a centrarte en la respiración, sintiendo y reconociendo la importancia del momento presente y lo fugaz de ese pensamiento, que ahora se difumina.

Realiza este ejercicio una vez al día durante 21 días, y observa cómo, paso a paso, comienzas a liberar el esfuerzo, la necesidad de control y de imponer cambios. 

Hazlo y pronto asumirás una forma natural de vivir donde, para lograr lo que deseas, no hace falta hacer nada.

Fuente: Inspirado en Nick Arandes y Un curso de milagros.

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16 comentarios en “Para Lograr lo que Deseas, no Tienes que Hacer Nada”

  1. María Sandra Islas Benítez

    Queridísimo Elías !!
    Te has convertido en un guía invaluable para mí, AGRADEZCO enormemente todo el trabajo que haces para que el magnífico conocimiento que tienes llegue a nosotros.
    Gracias por la ayuda para que el cambio de conciencia, que tanto esperamos, se haga realidad.
    Saludos cariñosos, muy cariñosos.

    1. La vida no requiere esfuerzo, como te enseñaron desde pequeño, sino todo lo opuesto.
      Una vez más: para lograr lo que deseas, no tienes que hacer nada…
      Que descanso leer este articulo, es como respirar aire fresco….. GRACIAS

  2. Bellísimo e interesante artículo. Muchos sabemos leer, pero pocos queremos hacerlo y entender que la verdad esta ahí. Gracias, gracias, gracias.

  3. Gracias por este artículo de verdad lo necesito lo pondré en práctica ya que soy muy sencible y tengo apego ☹️y sufro de depresión gracias

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