Estima Sana, Persona de Éxito -Por Bernardo Stamateas-

Se una persona de éxito. Una persona con la estima sana sabe estar en el lugar correcto, a la hora correcta, con la gente correcta. La gente sana tiene y genera actitudes que hacen que las cosas buenas le sucedan. No es que tenga buena suerte y los otros, mala suerte.

La gente sana sabe que en cualquier lugar y en cualquier momento hay oportunidades para su vida. Espera grandes cosas del futuro, se deja preparar y mejora día a día sus habilidades. Sabe que una estima sana, junto con el potencial que lleva adentro, la llevará al éxito.

Una persona con la estima sana sabe que debe prepararse para llegar a la cima, tiene fe en sí misma y se deja entrenar por los que más saben, porque reconoce que lo están haciendo por su presente y por su mañana. Las personas con baja estima, a veces, son transmisores de su propio rechazo, van por la vida diciendo: “¿Cómo no reconocieron lo que hiciste?”, “¿Cómo, con todo lo que trabajaste, nadie te felicitó?” y así es como se convierten en transmisores de su propio rechazo.

Ahora bien, ¿por qué existen personas que parecen que solo tienen como único objetivo en la vida herir nuestra estima, gente cuyo fin es descalificarnos cada vez que pueden hacerlo? ¿cuál es el objetivo de herir la estima de los otros? Simplemente para que no puedas brillar.

Es por ello que necesitamos reparar nuestra estima. ¿De qué manera podemos ir cada día reparando nuestra estima, sentirnos mejor con nosotros mismos? Teniendo presente y accionando día a día las siguientes actitudes:

Se una persona de éxito

No perdiendo ningún desafío.

¿Qué solemos hacer las personas cuando estamos frente a una situación que nos despierta ansiedad y una exigencia mayor a la de todos los días? Abandonamos lo que estamos haciendo… Y eso es justamente lo que no hay que hacer. No se trata de dejar las cosas, se trata de llenar tu corazón y tu mente con aquellos desafíos que tienes por delante. Cansancio y dificultades siempre existirán, pero una persona cuya estima está sana no pierde de vista ningún desafío que tenga por delante.

Sabe que cuando entra en ansiedad no debe abandonar, sino, al contrario, seguir adelante. “La gente cuya estima está sana, ve oportunidades que otros no ven”, dicen: “No sé qué va a pasar aquí, pero algo bueno me voy a llevar, algo bueno me va a pasar”. Toda la gente que ha logrado algo ha sabido poner en práctica la ley de la confrontación. ¿Qué quiere decir esto? Que tenemos la capacidad de evaluar qué funciona y qué no. Es ser capaz de confrontarse con uno mismo y poder ver qué estoy haciendo bien y qué estoy haciendo mal…

Muchos dibujan lo números, se autoengañan, y dicen: “mi matrimonio esta bien”, y su matrimonio no está funcionando, “mi empresa está en la cima” cuando el balance le está dando negativo… La gente exitosa es aquella que sabe detenerse a reflexionar qué está funcionando bien y qué no, y tienen la fortaleza para hacer los cambios necesarios. Si quieres llegar a destino tienes que practicar la ley de la confrontación.

No comparándonos con nadie.

¿Qué imagen tienes de ti mismo? ¿Es la imagen de Dios? Somos únicos, y somos seres creados a la imagen de nuestro Creador, Él nos hizo y somos hechura de su mano. Y como cada ser humano es único, no te enfoques en lo bueno que le está pasando al otro, porque para ti también existe lo bueno, Si envidias la cosecha del otro, te estás desenfocando de tu propio sueño y estás perdiendo la cosecha que te pertenece.

Si la persona que está a tu lado tiene éxito, no implica que te haya robado nada, hay éxito para todos, sólo te está recordando que tienes que dirigirte hacia donde está el premio que te corresponde a ti. Eso es lo que hace una estima sana. Nunca se compara con nadie y no permite que tampoco lo hagan los demás. ¡Eres único!

No compitiendo con los demás.

Una estima sana no necesita demostrarle a los demás quién es. Una persona sana tiene una mente madura y sabe que la gente no tiene poder sobre ella ni sobre sus decisiones. Tu entrenamiento te pertenece, uno no se perfecciona para ser mejor que el otro, ni para destruir a nadie, sino para ser único en lo que hace.

“Cada vez que tengas una puerta cerrada, es hora de romper tu techo” ¿Qué significa eso? Cada vez que quieres lograr algo, no tienes que entristecerte, enfadarte , pelearte con la gente, debes ir y traspasar tu techo, tu límite, porque cuando lo hagas, detrás de él, estará el sueño que estabas aguardando, debajo de tu techo están las fuerzas y la energía que necesitas para superarte a ti mismo.

Arriba de tu techo está lo que estás esperando, sólo necesitas resistencia y no rendirte. Invierte en ti, crece, haz cursos, perfecciónate, aprende a relacionarte con los otros, mejora tu don predominante, tu profesión. La gente cuya estima está sana no se enfurece con aquellos que no le dieron paso o no le dieron una oportunidad, sino que dan la vuelta, rompen el techo y entran por otro lado, no se quedan afuera nunca, siempre entran.

Un abrazo,

Elías Berntsson

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